Cuando alguien comienza a gustarme, la parte 'tierna' de mi se activa y empieza a regenerarse. Comienza a hacerme grabar mentalmente una especie de película, con mensajes por Whatsapp, chats de Facebook, besos, abrazos y paseos con esa persona, que de momento considero sumamente importante en mi vida. Creo que sin él no puedo vivir, y es por eso que cuando no esta conmigo torturo a mis amigos y amigas hablándoles sobre lo que me vuelve loco, sobre lo que estoy 'enamorada'.
Hasta que de repente, la cinta de esa película que filme con tanto detalle, esfuerzo y dedicación comienza a quemarse, y cuando trato de apagarla, ya es tarde, nada de ella queda. En ese momento, quiero recordar quien era la persona que estaba junto a mi en las escenas más lindas de la película, trato de memorizar las mejores partes. Pero ya es tarde, porque esa persona que hasta el momento me importaba tanto, está ocupada protagonizando otra película con otra chica que sintió lo mismo que yo.
La vida es siempre igual. Se va una persona, llega otra; todo el tiempo cambiamos. En ese período en el que 'sufrimos' y creemos que nunca vamos a volver a sentir lo que sentimos por una persona, llega otra. Pensamos que es mejor pero, como siempre, la película vuelve a grabarse mentalmente y vuelve a quemarse en nuestras manos. Pensas que lo perdiste; pero ¿en realidad lo perdiste o nunca te perteneció? ¿De qué hablamos cuando decimos que una persona 'es nuestra'? ¿Alguna vez somos dueños de alguien?